Materiales, un mercado para hacer empresa

Agosto 2014 - La dinámica del sector edificador en Estados Unidos, Brasil, Perú y Centroamérica ha abierto más posibilidades para la exportación de los materiales colombianos, explica Proexport.
La tendencia se confirmó durante Expocamacol, la feria de la arquitectura y los insumos de construcción que se clausura hoy, en Medellín.
Aunque las cifras de la rueda de negocios realizada en el evento solo se divulgarán la próxima semana, Eduardo Loaiza, gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción de Antioquia explicó que los productos más demandados fueron el cemento terminado, el mármol, la cerámica y todas las gamas de griferías.
“A estos debemos sumarle una creciente demanda de ventanería, marcos y maderas representadas en productos terminados como pisos y puertas, entre otros”, señala el directivo.
A los pedidos de Estados Unidos, Perú, Panamá, Centroamérica y el Caribe se suman negocios con Venezuela y Ecuador, mercados naturales por excelencia, pero que ahora se manejan diferente.
Con los empresarios venezolanos se exigen pagos de contado y de forma anticipada, mientras que en el caso de Ecuador hay que estar pendientes de restricciones o exigencias del Gobierno a algunos materiales.
Loaiza también considera que el tamaño del mercado nacional y las alternativas en el exterior son tan grandes que hay cabida para las empresas consolidadas y para las pequeñas y medianas.
“Actualmente, nuestras bases de datos registran cerca de 23 mil oferentes de insumos”, señala el gerente.
De hecho, según la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), América Latina y el Caribe son las regiones con más proyecciones de desarrollo en el sector edificador en los próximos años.
Pero no es solo vivienda. Al abanico se suman centros comerciales, hotelería y oficinas, los cuales demandan una serie de productos para obra gris y blanca que las compañías colombianas están en capacidad de ofrecer.
Guía para los emprendedores
El gerente de Camacol Antioquia, Eduardo Loaiza, les sugiere a los empresarios que no deben sacrificar calidad, asesoría y servicio ofreciendo precios bajos. Esa no es la manera de competir.
Y sugiere que hay que ser aliados de los constructores, ayudarles a resolver problemas y evitárselos. El valor agregado también es clave; en productos, el diseño es apetecido y en este aspecto, la competencia es grande en el mundo, lo que obliga a no desesperarse y a ser innovadores. Y a la pregunta recurrente: “¿Se necesita mucho dinero para hacer empresa?”, Loaiza responde: “Hoy se hacen muchos negocios a riesgo, pero hay instituciones aliadas, como Proexport, que orientan procesos”.
Sección Vivienda EL TIEMPO / Gabriel E. Flórez G.