Ahorro de energía con las fachadas

Ligeras, pesadas o prefabricadas, estas se consolidan entre los arquitectos que le apuestan a construir verde.
El desarrollo sostenible en la construcción de edificios siempre es relacionado con el ahorro de agua y luz, entre otros aspectos; sin embargo, elementos como las fachadas aportan entre 25 y 30 por ciento al objetivo de disminuir el consumo energético.
Así lo asegura Agustín Aylagas, presidente del grupo Attmosféras, que además de su trabajo con porcelanatos y cerámicas para pisos, baños y otros espacios de proyectos residenciales e industriales, ahora le suma un toque ecológico a las que muchos arquitectos identifican como "la carta de presentación de las construcciones".
Aunque se ofrecen ligeras, pesadas y prefabricadas, el directivo destaca las fachadas ventiladas como el primer acercamiento verde en un proyecto y un paso tras la meta de lograr la certificación de Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (LEED, por sus siglas en inglés).
"El fácil mantenimiento y el uso de óptimos materiales pero en menor cantidad, son otras ventajas que permiten ahorros, a lo que debemos sumarle que al funcionar como un revestimiento independiente a la edificación propicia la adecuada circulación de aire", explica Aylagas, quien destaca cómo el proceso de ensamblaje también aporta al ahorro energético, que oscila entre 25 y 35 por ciento.
Este depende del llamado "efecto chimenea", que se produce dentro de la cámara de ventilación para lograr un mejor control de la climatización interior. Otras características que llaman la atención de los productores son la resistencia de los materiales de alta calidad (porcelanatos y pegantes, entre otros) y los acabados (que ayudan a proteger la obra de la contaminación y la suciedad).
"De hecho, los acabados repelen la contaminación y la suciedad , y con el agua de la lluvia se hace una autolimpieza que genera más ahorro", resalta Aylagas, quien agrega el confort climático y sonoro.
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